Planificación de la disponibilidad de la red

Las redes de alta disponibilidad proporcionan una infraestructura redundante a la que se puede conmutar en el caso de que los recursos de la red primaria presenten problemas de rendimiento o anomalías de cualquier tipo. El primer paso consiste en determinar el grado de tiempo de disponibilidad que se necesita. Los sistemas que tienen un tiempo de disponibilidad superior al 99 por ciento se consideran tolerantes a las anomalías. A medida que el porcentaje de disponibilidad se acerca a 100, se entra en las redes de alta disponibilidad. La disponibilidad será tanto más costosa de mantener cuanto más se acerque el tiempo de disponibilidad al 100 por cien. Por lo tanto, tendrá que desarrollar un buen plan de disponibilidad de la empresa para las redes de alta disponibilidad. Por ejemplo, los proveedores de servicios de aplicaciones necesitan alta disponibilidad (99,9999 por ciento de tiempo de disponibilidad). Para su sitio Web corporativo solo necesitará un 99,9 por ciento de tiempo de disponibilidad. La diferencia de coste puede ser notable, pero depende del tamaño y la escala de la red.

Antes de empezar
__ Cree una tabla de las aplicaciones que deban tener redes tolerantes a anomalías y las que deban tener redes de alta disponibilidad.
__ Identifique qué partes de la topología de red se utilizan en dichas aplicaciones.
Tareas de planificación de la disponibilidad de la red
__ Identifique los puntos singulares de anomalía

La manera más fácil y económica de mejorar la disponibilidad de la red consiste en eliminar los puntos singulares de anomalía. Se produce un punto singular de anomalía cuando hay una sola conexión física entre distintas partes de una red. Existen muchas soluciones de topologías de red que le permiten evitar la aparición de puntos singulares de anomalía. La solución básica consiste en conectar más nodos a los servidores individuales y a los otros recursos de la red. Si falla uno de los nodos, el tráfico se redirige dando un rodeo por el sistema anómalo.

__ Planifique la tolerancia a anomalías.
Las redes que presentan tolerancia a anomalías tienen muy pocos puntos singulares de anomalía, o ninguno. Además, las redes tolerantes a anomalías tienen hardware de recuperación en caso de siniestro en cada nodo. Las medidas que presenta el hardware en cada nodo son:
  • Subsistemas de hardware replicado

    Si una red tiene la suficiente importancia, hay un segundo servidor, direccionador u otro dispositivo disponible en cada nodo, por si se produce una anomalía del sistema en el dispositivo primario.

  • Hardware en espera

    Hardware en espera es, por ejemplo, una batería redundante de discos independientes (RAID), que permite intercambiar medios de almacenamiento en caliente.

  • Métodos de arranque rápido

    Para aumentar al máximo el tiempo de disponibilidad, los vuelcos y rearranques se deben hacer en el menor tiempo posible.

  • Alimentación de reserva

    Planifique la conexión del mayor número posible de nodos a fuentes de alimentación ininterrumpida (FAI). Para los grandes centros de datos debe haber asimismo generadores de reserva.

  • Gestión remota total

    Debe poder diagnosticar y rearrancar los servidores a distancia, sea cual sea su estado.

  • Copia de seguridad y restauración concurrente

    Asegúrese de que puede utilizar el sistema de copia de seguridad en el mismo momento en que se detecte una anomalía, y empiece a hacer copia de seguridad de nuevo en tiempo real.

Para aprender a planificar la alta disponibilidad y los clústeres, vea el tema Planificación de la disponibilidad.

__ Planifique los clústeres

Agrupamiento en clúster es el proceso de conectar un gran número de servidores con el fin de conseguir un tiempo de disponibilidad continuo o igual al 100 por ciento. Son muchas las familias de servidores que permiten implementar clústeres, y también hay varios paquetes de software, como el de las aplicaciones WebSphere y los servidores Web, que hacen posible el agrupamiento en clúster. No es complicado mantener los clústeres cuando hay una utilización continua o un estado estable. Lo que realmente resulta difícil es conservar la disponibilidad durante el servicio de mantenimiento rutinario o mientras se amplían sistemas en un clúster.

El principio básico de los clústeres es la virtualización. Es decir, un grupo de servidores que sean físicamente distinguibles se pueden considerar indistinguibles desde el punto de vista lógico. Parte del proceso de virtualización incluye implantar un sistema de direcciones IP virtuales, que consiste en asignar direcciones IP a una agrupación de servidores, en lugar de asignar una dirección IP a cada uno de los servidores físicos. De esta manera, no hay que abrir nuevas rutas cuando un servidor queda fuera de servicio y su carga de trabajo recae en uno de los servidores de reserva conectados al mismo clúster que el servidor primario.

En iSeries, las direcciones IP virtuales pueden utilizarse para proporcionar redundancia de adaptadores físicos ya que no se asigna una determinada dirección IP virtual a un único adaptador físico.

Cuando haya terminado las tareas mencionadas en este tema, deberá tener un plan de disponibilidad de la red que identifique los siguientes elementos:

Cuando haya terminado
__ Confeccione una lista de todos los puntos singulares de anomalía y planifique la creación de redundancia.
__ Confeccione una lista del hardware en el que hay que implantar medidas de copia de seguridad y recuperación ante siniestro.
__ Haga una lista de los servidores que formarán parte de un clúster, y elabore un plan para el software de clúster que le permitirá implementar el plan de agrupamiento en clúster.

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